LLORENÇ DANÉS

Inspirado por el entorno que me rodea y entusiasmado por la tradición pictórica paisajista de la escuela Olotina, todo ello una fuente de motivación para adentrarme en la pintura paisajistica.

Luces de primavera, sombras alargadas de otoño, grises de invierno ... cada hora y día del año en un mismo lugar puede ser completamente distinto. Esto hace que las ideas de un enamorado del paisaje sean interminables a la hora de plasmar una obra de arte.

Con el tiempo y nunca dejando el paisaje de lado, siempre he probado otros estilos y maneras de hacer. Inquietudes de artista!

Hacer volar la imaginación es una de las cosas que nunca se puede dejar de lado.

En muchas ocasiones he introducido la figura en el paisaje. Siempre en segundo término, el pastor con el rebaño, las vacas pastando el atardecer ...

Un día mirando las vacas de mi granja, y pensando como de emocionante podía ser hacer una con todos los detalles, me decidí pintar una vaca en primer término.

Cielo, nubes, el verde de los árboles y el prado, y ante ocupando gran parte de la tela la vaca. Esta vez ya no era el paisaje con vacas. Si no, la vaca con un esbozo de naturaleza en el fondo de la tela. Un animal ya más retratado, donde quien la había visto la podía llegar a reconocer.

Debido a la satisfacción después de hacer varias series de éstas, decidí probar otros animales, esta vez más exóticos y algunos sobre un fondo más uniforme.

 

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